The Secret Circle: la importancia de conocer el pasado

Aunque muchos aseguraban que The Secret Circle había nacido concebida ya como un spin off patillero de The Vampire Diaries, la nueva adaptación de las novelas literarias de L.J. Smith ha resultado ser un pequeño descubrimiento. Tras el desapacible encontronazo con Ringer, la nueva serie y comeback oficial de la famosa Sarah Michelle Gellar, parece que la CW produce, por fin, algo meramente digno para competir con el resto de la saturada parrilla de septiembre. La historia vuelve a tomar partida en las viejas leyendas de brujas y poderes paranormales que tienen lugar en el ficticio pueblo de Chance Harbor, en el estado norteamericano de Washington. A él llega Cassie, una joven que acaba de perder a su madre en un misterioso incendio y en el que poco a poco irá descubriendo quién es y cuales son los secretos de su pasado.

Concebida para un público claramente teen (no hay más que ver la media de edad de la mayoría del reparto), The Secret Circle es un guilty pleasure al que aún le quedan cosas por pulir. Y digo esto porque, a pesar de que se trata de una serie de la CW (lo que siempre donota una falta de calidad innata, o eso parece) considero que la adaptación de Andrew Miller puede desarrollar un interesante potencial a medida que avance la trama si sabe aprovechar los recursos de los que dispone. Partiendo de la base de que cuentan con Britt Robertson (protagonista principal de otro drama de la misma cadena y ya cancelado, Life Unexpected), cuyas capacidades interpretativas han mejorado notablemente desde que diera vida a la intrépida Lux. Aunque ya apuntaba maneras entonces, esta nueva serie le ha servido para consolidarse como una joven promesa (no sé por qué pero creo que esta chica terminará siendo otra fashion victim más de Gossip Girl) de la pequeña pantalla. Sin olvidarnos de Gale Harold, que ha crecido mucho desde su participación en Queer as Folk dando vida al gamberro Brian Kinney, y que ahora pasa a convertirse, de nuevo, en el enfant terrible a batir.

El argumento de la serie dirigida por Liz Friedlander, y en la que también participa la escritora L.J. Smith como parte del equipo de guionistas, no resulta una revalorización del género aunque si aumenta su calidad respecto a otros precedentes como fue la infumable Eastwick, cancelada rápidamente por la ABC. No existe complejidad dramática, por mucho que se empeñe Friedlander en sacarle unas lagrimillas a Robertson mediante primeros planos, a menos que los personajes interesen y en este caso, no parece serlo. Lo único que mueve la historia de un lado a otro del piloto es el extraño círculo de brujos que los jóvenes del pueblo intentan volver a cerrar con la llegada de Cassie. El dudoso heterosexual Adam Conant, interpretado por Thomas Dekker (Terminator: The Sarah Connor Chronicles), se enfunda el papel de maestro y guía a la joven en su camino a reencontrarse con su verdadera naturaleza, fuente de los poderes de los que dispone. Lo que parece que no importe pero resulta francamente inquietante, es la siniestra melodía que tanto Cassie y como su madre y abuela anteriormente, tararean entre dientes y que tiene pinta de convertirse en un mcguffin en toda regla cuando el resto de las tramas fallen. Que lo harán.

En general, The Secret Circle es de los pocos pilotos que hasta ahora no se han convertido en una visita al dentista y merecen un cierto nivel de reconocimiento dentro de lo que cabe. No por ser el nuevo descubrimiento televisivo de la temporada, sino más bien por resultar el perfecto antagonista para Ringer, la supuesta y revulsiva apuesta de la CW para llevarse al gato al agua. Y lo cierto es que tampoco le costará mucho viendo el nivel qualitativo de títulos como Free Agents o The Playboy Club. Hasta ahora el piloto me ha parecido correcto, aunque necesita mejorar. Sobretodo teniendo en cuenta que todo su reparto reside en gente joven cuyo papel puede ser el encumbramiento de su incipiente carrera o una mancha en su currículum que poca gente recordará.

Lo mejor: la transpirable capacidad que puede explotar la serie y Britt Robertson

Lo peor: su argumento la encasilla notablemente

Tiene una retirada a: The Vampire Diaries, aunque solo sea por pertenecer a la misma autora

Primera impresión: 6,3

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: