The Big C

A solas contra el cáncer

Duros donde los haya, el piloto de The Big C no deja indiferente a nadie. No es una muestra más de que en menos de cuarenta minutos es posible estructurar un drama potente a la par que filosófico,  más bien termina convirtiéndose en una sátira reflexiva sobre la tesitura en la que se encuentra un ser humano cuando le confirman que sólo le queda un año de vida. Bill Condon, con la ayuda de la polifacética Darlene Hunt, se debate entre el humor negro y las ganas de penetrar en la membrana sensible del espectador y le echa un pulso a todos los dramas que hemos visto hasta ahora. No creo que busquen recibir una palmadita en el hombro y ya está, sino que pelean para construir un discurso potente sobre uno de esos pacientes  anónimos cuya vida cambia para siempre después de que le diagnostiquen esa gran C.

El argumento de The Big C gira alrededor de Cathy Jamison, una joven profesora de instituto a la que le queda un año de vida después de que su médico le detectara un melanoma, un abrasivo cáncer para el que no existe cura conocida. A partir de aquí nuestra protagonista dará un cambio radical a su vida. Comenzará a vivir al máximo cada instante, a dejar de preocuparse por la repercusión de sus acciones. Ya no le importa el mañana, ahora mira el presente. Dejará de ser la mujer reprimida y pesimista que había sido hasta ahora para pasar a buscar una vida hedonista y huir de todo aquello que pueda atarla a una fuerte responsabilidad. En su camino se topará con las exigencias de un marido que ha fracasado en su papel de cónyuge y busca desesperadamente la redención de la mano de su esposa, un hijo impertinente que vive a caballo entre la poca estabilidad familiar y el caos hormonal de la adolescencia y un hermano bohemio que vive en plena calle protestando contra las injusticias del sistema.

Quizás lo mejor de la serie reside en la profundidad dramática de sus personajes y no tanto en la historia que nos quieren narrar. La protagonista, una soberbia Laura Lienney que ya ha demostrado que se desenvuelve como pez en el agua en el drama con su papel en El Show de Truman, se convierte en el pilar central de la historia. Un pilar que le permite a Condon realizar un arco narrativo impresionante en tan sólo un episodio y nos deja en ascuas sobre el juego que puede dar su escaso tiempo de vida durante toda la temporada. Los que me han chirriado bastante son el marido (Oliver Patt) y el hermano de Cathy (John Benjamin Hickey). Oliver Patt porque se le nota gangoso y lento, como fuera de su terreno habitual. No hay química entre él y Linney, aunque empeño no le falta y su trama retrasa un poco el ritmo de la serie. Al igual que su hermano al que no acabo de encontrar su sentido dentro del marco de la historia. Quizás simplemente está ahí para alejarse un poco del tono agorero y mortuorio que se respira alrededor de Cathy, pero necesitaré un buen motivo  en el futuro para seguir creyendo en sus posibilidades narrativas. Junto con ellos, el resto del reparto es soberbio, incluida Gabourey Sidibe, ya alejada del acomplejado papel de Precious, se amolda perfectamente a la alumna rebelde de Cahty.

En definitiva, The Big C es un complemento vitamínico esencial en este verano caluroso y chorreante de propuestas infames. En ella hay espacio para el dolor, el amor, el existencialismo, la culpa y todo un abanico de sensaciones que Condon sabe plasmar a la perfección en treinta minutos. Los justos y necesarios para bordar un piloto sobrio, sin fisuras –quizás tan sólo las de Oliver Patt–, perfecto para hacernos una idea del estilo de la serie. Los personajes son bien presentados, la historia se entiende y lo más importante de todo, busca abrir un debate en la mente del espectador.

A destacar: la profundidad dramática de los personajes.

Tiene una retirada a: películas existencialistas sobre el sentido de la vida.

Primera impresión: 7,5/10

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Comments

  1. Joer cada dia escribes mejor… me ha encantado la entrada! Me has dejado con ganas de ver el piloto 😉

    Tienes que buscar como se implementa la opcion de compartir los articulos en fb y en twitter que lo mismo atraian gente 🙂 y de todos modos ponlo tu!!

    Solo un apunte: has puesto decta en vez de detecta 🙂

Trackbacks

  1. […] OTRAS RESEÑAS DE THE BIG C EN: Dale al Stop / Cuadernos de ficción / Seriespot […]

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