‘Flashforward’ vs ‘Lost’: Porqué no creer lo que nos cuentan

Analizamos el importante filón que ha explotado Lost y el reciente estreno de Flashforward

Soy consciente de que pronunciarse ahora mismo sobre Flashforward o relacionarla, aunque sea ínfimamente con Lost, es una cosa de locos. Pero en Seriespot no nos callamos nada, así que nos hemos animado a enfocar la situación de dos de los pesos pesados de la ABC, desde un punto de vista diferente.

Para empezar, y creo que ha de quedar bastante claro, que Lost no es Flashforward. A partir de esta deducción a la que me ha costado llegar tras arduos esfuerzos y muchos dolores de cabeza, las posibilidades que se abren ante nosotros son incontables. Nos pueden decir que el final de Lost se encuentra en un triste anuncio colgado de una vieja pared en el piloto de Flashforward, que la presencia de Dominic Monaghan en el elenco principal significa que Charlie realmente está vivo o que puedes descubrir con la fórmula de la Coca-Cola cerrando mucho los ojos en algunos de los minutos del capítulo “137 Sekunden”. Lo que nos quieran vender, no es más que una estrategia de marketing. No es lo mismo salir al mercado con una cadena como la ABC detrás y la gran sombra de Lost envolviéndote con su alo celestial, que contar con la capacidad de promoción de Bored to Death. No es lo mismo. Que no nos vendan la moto, todo se reduce a cifras y comas. Es quizás por eso que la mayoría de los fanáticos de la isla más misteriosa de la historia de la televisión, que son muchos, se hayan animado a ver antes Flashforward que, por ejemplo, The good wife. ¿Significa eso que el motivo se reduce a la calidad?. ¡Ni mucho menos! Con el mono de Lost acosándonos por momentos, cualquier excusa es buena para tener la sensación de estar viendo esa gran obra maestra de Damon Lindelof y compañía. Hace menos de dos años nadie conocía aquella triste serie de náufragos que emitió por primera vez TVE y termino desprogramando por falta de audiencia. Ahora pronunciar las palabras mágicas como Locke, Walt o Dharma es sinónimo de una larga y profunda conversación con cualquiera que vea la serie. Hasta en mi propia clase el otro día nuestro profesor confesó que era adicto a Lost. ¿Ha que punto estamos llegando?

Es cierto que si tecleamos en Google, LostFlashforward, podemos encontrar más de 300.000 resultados comparando las series, intentado ligar los argumentos y mil historias más. Y eso, creo que es una falta de respeto a ambos títulos. Me imagino que los creadores de Flashforward no les gustaría ser recordados por haber elaborado una serie “segundona”, condenada a vivir a la sombra de Lost. Vamos, a mi tampoco me haría especial ilusión. Que Lost haya sido todo un éxito no significa que todo lo que se le asemeje vaya a impregnarse de ese brillo del que no hay que abusar.

Personalmente, y corríjanme si me equivoco, Flashforward no posee el nivel necesario para estar al nivel de Lost. Aún es pronto si, pero aunque vaya avanzando, la trama posee algunas trabas que arrastra desde el mismo momento de su concepción. Un elenco bastante flojo, corto y sin ningún tipo de atractivo. No puede ser que contraten a Dominic Monaghan, –¡ojo!, que a mi es un actor que no me desagrada en absoluto– que nos lo envuelvan como la gran figura de la serie y aparezca interpretando un papel que le viene grande al final del cuarto capítulo. Otro de los elementos que creo que fallan en la serie son las limitaciones de trama que se han impuesto teniendo que cumplir un futuro ya revelado, eso es muy bonito y muy innovador, pero el camino que pueda haber hasta ese final poco nos puede sorprender. Algo intentó Spielberg en 2002, con su cinta Minority Report. Presentando unas premisas parecidas, organizó la historia central en un futuro que termina cumpliéndose, la diferencia y el atractivo, si se le puede llamar así, radica en la manera en que se llega a ese objetivo. Sorprendernos con todo lo que hay entre el principio y el final. En Lost también se hace referencia continua al pasado y al presente. ¿Otra coincidencia más?.

Con el piloto de Flashforward, la serie dejó clara la dirección que iba a adquirir de cara al futuro: planos muy parecidos a los de Lost –porque claro, ese inicio espectacular con un avión enorme en llamas encallado en la playa, vende mucho– con un reparto bastante reducido, aunque sin trasfondo ninguno y con misterios que se nos presentan de una manera muy familiar. La intriga de cada capítulo se instala en el final, abriendo así una puerta hasta la próxima entrega, obligándote a seguir el hilo semana tras semana.

Entonces, ¿si hay tantas cosas que han sido planteadas igual que Lost, por qué seguir insistiendo en que no tienen nada que ver? A ver, es bastante simple. Pese a que Flashforward intente emular en algunos momentos a Lost, no dejan de ser dos productos muy diferentes. Sinceramente, creo que el secreto de vincularlas de algún modo, por muy estúpido que sea, ha sido una estrategia de marketing muy bien amañada. La ABC lo sabe, y lo explotará cuanto sea necesario. Quizás solo con eso, la serie haya llegado a un público mucho más extenso que el inicialmente concebido. Estamos delante de es un quiero y no puedo. Un producto víctima de su propio creador. Han querido crear una estrella y se quedaron en asterisco. Con el ansia de intentar imitar una cosa ya existente se han olvidado de crear, innovar y buscar un punto de vista diferente. Buscar el final de Lost o tratar de usar a Flashforward como la “esclava”, con perdón, de su “predecesora” me parece una mala decisión. Flashforward narra una historia completamente diferente, pese a contar con caras conocidas como los personajes de Penny o Charlie. Se que aguantar tanto tiempo sin Lost, es duro, pero buscar posibles pistas para paliar ese ansia, no lleva a ningún lado. Pasar los casi cuarenta minutos que dura cada capítulo buscando un anuncio de Oceanic o un Michael escondido entre los restos de un accidente de coche, me parece absurdo. Disfrutemos de las dos, pero por separado. Porque por mucho que se lleguen a parecer, no dejan de ser productos diferentes. Flashforward no es el manual de instrucciones de Lost. Aunque quizás, y no me sorprendería en absoluto, mañana la ABC informe de todo lo contrario.

Comments

  1. “Me imagino que los CREADORES de Flashforward no les gustaría ser recordados por haber elaborado una serie “segundona”

    Pues Flasfforward es una seria basada en un libro, cosa que me parece un cliché hoy en día. Arruinar magnificas obras literarias para darles mala fama en la televisión.

Trackbacks

  1. […] “FlashForward” vs “Perdidos”, un artículo de […]

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